miércoles, 26 de noviembre de 2008

ENFERMEDADES
TRANSMITIDAS POR LOS
ALIMENTOS

Las enfermedades transmitidas por los
alimentos se reconocen como ETA y son
síndromes originados por la ingestión de
alimentos y/o agua, que contengan agentes
etiológicos en cantidades tales que afecten la
salud del consumidor a nivel individual o
grupos de población.
Las alergias por hipersensibilidad individual
a ciertos alimentos no se consideran ETA.
Los efectos de las ETA pueden ser graves y a
veces mortales, por ésta razón es conveniente
que hablemos de lo que es higiene y salud.
Se entiende por higiene a la ciencia de la
salud y su conservación que establece el
conjunto de reglas y prácticas mediante las
cuales tratamos de mantener al organismo en
buen estado e incrementar la comodidad
social.
Se entiende por salud el estado de bienestar
óptimo, tanto físico como mental y social.
Las reglas fundamentales de la higiene se
pueden resumir como:
La limpieza personal. Es un medio para
evitar la acumulación de bacterias y otros
microorganismos.
Otras formas de higiene personal son la
limpieza de la boca y ropas, uso adecuado
de calzado y evitar sustancias tóxicas
(alcohol y drogas)
La salud de un individuo también depende del
grado de higiene de la comunidad.
Actualmente, la sociedad se preocupa por
realizar un conjunto de actividades,
“técnicas sanitarias", que mantienen la
buena calidad de vida. Estas actividades están
asociadas con la inocuidad de los alimentos
para lo cual es muy importante tener en
cuenta acciones como:
Controlar la calidad y abastecimiento de
agua.
Controlar la calidad de los alimentos, del
campo a la mesa.
Eliminar basuras, residuos tóxicos y aguas
contaminadas.
Combatir insectos y roedores causantes
de enfermedades humanas.
Higiene en los establecimientos
especialmente en la recepción,
preparación y servicio de alimentos.
El manejo higiénico de los alimentos reúne
ciertas características que llevan consigo un
alto grado de responsabilidad en lo que
concierne a la salud pública.
Los establecimientos de preparación y
servicio de alimentos son lugares donde
acuden personas de muy diversas
características y cuya intención es consumir
alimentos inocuos.
En el establecimiento se mantiene un
contacto directo con las personas y los
alimentos.
Los materiales y utensilios se ponen en
contacto directo con los alimentos,
pueden ser utilizados reiteradas veces por
distintas personas que intervienen en la
preparación y servicios.

Para ciertas técnicas de saneamiento se
utilizan productos químicos que a veces
son irritantes y alergénicos.
Por todo ello, es importante conocer y
observar estrictamente los principios de
higiene y sanidad. Estos están sujetos a las
leyes sanitarias, por lo cual los
manipuladores tendrán la obligación legal y
ética de someterse a ellas.
En todos los establecimientos deberán tener
en cuenta tanto las reglas de higiene personal
como las referentes a las técnicas sanitarias.
Al consumidor se le debe garantizar:
La máxima seguridad en cuanto a la
prevención de amenazas de infección e
intoxicación por alimentos.
Una atención extrema en el cuidado y
calidad de los alimentos que consume.
En lo posible, un lugar agradable y
distendido.
El principio fundamental de la higiene es el
orden y limpieza, pero además es necesario
tomar en cuenta otros factores como:

Amplitud: Capacidad del establecimiento
debe ser adecuada y guardar proporción
con equipos, áreas de preparación,
almacenamiento, conservación, servicio y
número de colaboradores que trabajen en
él.

Ventilación: La aeración debe ser eficaz.
Es necesario evitar que el aire se
estanque para disminuir la acción de los
microorganismos. La ventilación puede
conseguirse de forma natural a través de
puertas y ventanas, o de forma artificial a
través de equipos de acondicionamiento
de aire. En ningún caso se deben crear
corrientes de aire.

Iluminación: Los establecimientos deben
estar bien iluminados. No
todas las áreas deben
tener la misma
iluminación. Las áreas de
preparación y almacenamiento requieren
de atención especial, pues el manipulador
requiere buena visibilidad para realizar su
trabajo. Los puntos de recepción
requieren de condiciones de luz más
estrictas.
En todos los casos, los sistemas de
iluminación deben contar con dispositivos de
protección para evitar las proyecciones de
vidrio en caso de que estos se rompan.
Gracias a la limpieza nosotros podemos
eliminar la suciedad, ya que está compuesta
por una gran cantidad de sustancias que se
denominan contaminantes, cuya composición
varía según las actividades que se realicen, no
es la misma suciedad en el área de recepción
que en el área de almacenamiento o
preparación.

La suciedad general, esta compuesta de
contaminantes biológicos, físicos y químicos.

Contaminantes físicos Polvo
Contaminantes
químicos
Productos de
limpieza y
desinfección
Contaminantes
biológicos
Microorganismos
Roedores
Insectos
Artrópodos

CONTAMINANTES AMBIENTALES
El polvo: es un conjunto de partículas sólidas
muy pequeñas que se encuentran disgregadas
en el ambiento o depositadas sobre las
superficies, que pueden ser movidas de un
lugar a otro por efectos de corriente de aire.

CONTAMINANTES BIOLóGICOS
Son aquellos seres vivos que normalmente se
encuentran tanto en el ambiente como en los
alimentos, éstos pueden causar enfermedades
y alteraciones en las personas y los alimentos.
Es de primordial importancia estudiar los
microorganismos patógenos, ya que el saber
acerca de ellos nos ayudará a crear
condiciones que los eviten y por lo tanto
sabremos las formas prácticas de prevención.
Se incluyen dentro de los microorganismos las
bacterias, los virus, protozoos y los hongos.
Conocer su forma de reproducción y
condiciones de crecimientos nos brinda
información sobre las enfermedades que
causan al hombre y las alteraciones que
producen en los alimentos.

Los microorganismos tienen un
metabolismo muy activo, asimilan un gran
número de sustancias a la vez que
excretan gran cantidad de productos de
desecho, de tal forma que influyen
directamente sobre el medio en que viven
modificándolo.
Su reproducción es rápida, por lo que su
número aumenta aceleradamente en poco
tiempo.
Tiene gran facilidad de dispersión, lo que
ayuda a que cualquier medio sirva de
vehículo de transporte. Prácticamente se
encuentran en todas partes.
En el caso de las bacterias encontramos
aquellas perjudiciales que producen
alteración en los alimentos; y algunas son
patógenas, es decir son capaces de
producir enfermedades
Es muy importante resaltar que las
enfermedades transmitidas por los alimentos:
Se pueden prevenir
Se transmiten por cualquier alimento o
bebida.
Normalmente son el resultado de errores
cometidos en la fase final de su
producción, en la COCINA.

Las ETA pueden ocasionar lo siguiente:

INFECCIONES: aquellas que se producen
al consumir alimentos con
microorganismos (bacterias, virus) y/o
huevecillos de parásitos (solitaria,
triquina, etc.)

INTOXICACIONES: las cuales se presentan
cuando se consumen toxinas, que son
sustancias dañinas que desechan los
microorganismos en el alimento
(Staphylococcus) o los venenos de las
plantas (hongos venenosos) o animales
(histamina).

Es importante mencionar que no es lo mismo
un alimento contaminado, que un alimento
descompuesto.

Los alimentos contaminados son aquellos que
contienen sustancias dañinas o
microorganismos, que normalmente no
cambian su sabor, olor, color y textura. Los
microorganismos no se ven a simple vista. Por
ejemplo: las frutas y verduras que han sido
regadas con aguas negras, mariscos que
crecieron en aguas contaminadas, y que
pueden tener buen sabor, pero contienen los
microorganismos causantes de enfermedades,
como cólera y hepatitis, entre otras.
Los alimentos descompuestos son mas fáciles
de detectar porque presentan cambios en el
color, olor, sabor y textura, lo cual evitan que
se consuman, ya que se pueden identificar
con los sentidos (vista, olfato, gusto, tacto).
Por ejemplo: huevo podrido, jamón de color
verdoso o de consistencia pegajosa, leche
cortada y sabor agrio, pescados y mariscos
con olor a amoniaco y color verduzco, que se
deshace fácilmente.

También es importante mencionar la
diferencia entre limpieza y desinfección.
Limpiar: quitar la mugre visible.
Desinfectar: aplicar una solución (cloro,
yodo, o cualquier otro desinfectante
aprobado por la Secretaria de Salud) a la
concentraciones y tiempos que indique el
fabricante. Con esto se logra eliminar la
mayoría de los microorganismos causantes
de enfermedades que puedan estar
presentes, aunque no los veamos a simple
vista.
Podemos lavar con agua y jabón las mesas de
trabajo, tablas, utensilios, etc., pero esto no
es suficiente, ya que se tiene que aplicar
algún desinfectante para reducir la cantidad
microorganismos presentes, es prácticamente
imposible eliminarlos todos sólo con
desinfección.
Un alimento se puede contaminar en
cualquiera de los pasos de su cadena
comercial, por ejemplo, en el rastro donde se
sacrifica o mata a un animal, en la forma de
transportar la carne, en los mercados, al
mantenerlas a temperaturas inadecuadas; en
el restaurante, por falta de cocción o falta de
control de temperaturas, o por no
refrigerarlas a temperaturas correctas, y así
hasta que llegue al comensal.