miércoles, 26 de noviembre de 2008

La economia de la salud

La economía de la salud es la rama de la economía que estudia cómo se utilizan los recursos para satisfacer las necesidades de salud, ya sea en el contexto de un individuo o en el de un grupo de población. Enfrenta el estudio económico global del sector de la salud en sus relaciones con los otros sectores, socioeconómicos. Se basa en las premisas de la economía (medir, comparar y administrar costos e insumos para obtener productos o consecuencias deseados) aplicadas a la producción en el campo de la salud. Abarca la prevención, curación y el pronóstico, con sus metas que deben estar enfocadas al cumplimiento de un servicio eficiente, con equidad y calidad. La unión debe ser tan completa que abarque incluso conceptos éticos. Igual que la economía, tiene dos enfoques, el de la microeconomía y el de la macroeconomía. Podemos decir que la economía de la salud es una ciencia social que provee información para el desarrollo de políticas sanitarias y se convierte en insumo para la investigación en materia de sanidad. La economía de la salud ayuda a tomar decisiones relacionadas con el paciente por gasto en salud, adquisición de seguros, etc. A nivel clínico por la recomendación un cierto tratamiento a un paciente, etc. A nivel de gestión de centros por compras, producción, listas de espera, etc. A nivel de la gestión pública, los programas de vacunación, financiamiento de obras, autorización de nuevos fármacos, etc.

Los criterios para asignación de recursos en el ámbito de la economía de la salud se vinculan a la eficacia en los resultados de salud en condiciones ideales, a la efectividad en resultados de salud en condiciones reales, a la eficiencia de la relación entre resultados y recursos empleados y a la equidad.

La salud tiende a colocarse es una situación que no esta justificada por la sola rentabilidad, o puede ser solo productividad porque es una necesidad imperiosa para la vida del hombre, entendiendo que la necesidad es un sentimiento de falta, de insuficiencia; las necesidades se jerarquizan de acuerdo a la importancia que cada individuo le conceda a cada una y de acuerdo a ese rango busca satisfacerlas. Tanto en el enfoque individual como el social, la salud se ubica entre las necesidades de seguridad pero también tiene implicaciones con las “fisiológicas” y las de pertenencia, afecto y estimación.
Las necesidades de salud no cesan de crecer a pesar de que las necesidades elementales de conservación y protección de la salud estén satisfechas.

Desde los años 70`s ha habido una importante preocupación en los E.U.A. por el incremento sostenido del gasto sanitario, sin que se observaran mejoras en los niveles de salud de la población Así, Estados Unidos es el país del mundo con mayor gasto per cápita en salud y con el mayor gasto sanitario como proporción de su PIB. A su vez, una elevada proporción de la población no posee seguro y muchos son dependientes de la asistencia social.
Pero el problema no es exclusivo de Estados Unidos. Alrededor del mundo el tema de la salud es de gran relevancia, tanto para países de altos ingresos como para los de ingresos medios y bajos.
Por otro lado, los mercados de los bienes y servicios relacionados con la salud no funcionan como los mercados convencionales. Las diferencias se derivan de: su naturaleza, el papel del Gobierno, la disponibilidad de información, la estructura imperfecta del mercado, las externalidades y la equidad. Los servicios de salud pueden ser considerados un bien privado considerando este como un producto o servicio elaborado por las empresas para su venta a familias individuales. Y quien no pague puede ser excluido de su consumo.
Considerar a los servicios de salud como bienes privados también da lugar a diversos problemas, que justifican la intervención del sector público. Uno de los principales es que como bien privado quedarán excluidos quienes no paguen. Así sería preferible que la salud fuera un bien público ya que los bienes públicos poseen dos características básicas: no existe rivalidad en su consumo y no existe la posibilidad de excluir a nadie de su consumo.

Para muchos la salud debe ser un bien público, es decir, que todas las personas tengan acceso a estos servicios, independientemente de su capacidad de pago ya que ésta se determina por el ingreso y los precios. Pero para otros la salud es un bien “tutelar”, o sea, el Estado debe garantizar su provisión.

No hay comentarios: